Sitges, sabor de mar y de tradición
La gastronomía de Sitges es hija del Mediterráneo: una villa marinera del Garraf donde el pescado fresco, los arroces y las verduras de temporada se combinan con recetas de siglos. Pero si hay un plato que define a Sitges, ese es el xató; y si hay una bebida, la malvasía. Esta es una guía de lo que no te puedes perder para comer y beber en Sitges.
El xató, el plato estrella
El xató es el plato más emblemático de Sitges y de toda la comarca del Garraf. Se trata de una ensalada de escarola con bacalao desmigado, atún y anchoas, aliñada con la característica salsa de xató, una salsa espesa a base de ñoras, almendras y avellanas tostadas, ajo, pan, aceite de oliva y vinagre, emparentada con el romesco pero con personalidad propia.
Comer xató en compañía tiene hasta nombre: la xatonada, una comida festiva en la que al xató suelen seguir una tortilla (de butifarra, de habas o de alcachofas) y postres tradicionales. Sitges forma parte de la Ruta del Xató, que recorre los pueblos del Garraf y el Penedès donde este plato es rey. Es un plato de invierno: la temporada fuerte va de otoño a principios de primavera.
Pescado, marisco y arroces
Como buena población de la costa, en Sitges se come muy bien el producto del mar. Los arroces (marineros, negros, a banda), la fideuà y el suquet de peix son clásicos que encontrarás en muchas cartas, junto al pescado fresco y el marisco. El frente marítimo —el Passeig de la Ribera, la zona de Sant Sebastià o el Port d'Aiguadolç— concentra restaurantes donde disfrutarlos con vistas al Mediterráneo.
Los calçots y la cocina de temporada
De enero a abril, la cocina catalana se rinde a los calçots, esos tiernos brotes de cebolla que se asan a la brasa y se mojan en salsa romesco. Aunque la calçotada es más típica del interior, en el Garraf y sus masías cercanas es una cita imprescindible del invierno. La cocina de Sitges sigue el ritmo de las estaciones: alcachofas, setas, habas… producto de proximidad en su mejor momento.
La malvasía de Sitges, el vino con historia
La malvasía de Sitges es mucho más que un vino: es patrimonio. Se trata de un vino dulce de postre, aromático y de color dorado, elaborado con la variedad de uva malvasía, cuyo cultivo en la villa se remonta al menos al siglo XIV. Su historia está ligada al antiguo Hospital de Sant Joan Baptista: un legado de viñas destinado a la beneficencia mantuvo viva la tradición durante generaciones.
Hoy la malvasía se recupera y se elabora de nuevo en Sitges, y es el souvenir gastronómico más auténtico que te puedes llevar. Una copa fría de malvasía con un postre, o como aperitivo dulce, es la mejor manera de brindar por el pueblo.
Dónde comer en Sitges
La oferta es enorme, de la cocina marinera al gastrobar de moda, pasando por propuestas internacionales. Para elegir con criterio, echa un vistazo a nuestra guía de los mejores restaurantes de Sitges, y si buscas mesa frente al mar, a nuestra selección de restaurantes con vistas. En temporada alta conviene reservar.
Consejos para comer bien en Sitges
- Prueba el xató en temporada: de otoño a primavera es cuando lo encontrarás en su mejor momento.
- Reserva junto al mar: los restaurantes del paseo y del Port d'Aiguadolç se llenan en verano y fines de semana.
- Llévate malvasía: es el recuerdo comestible más genuino de Sitges.
- Aprovecha el menú del día: muchos restaurantes del centro ofrecen buena relación calidad-precio entre semana.
Comer en Sitges es, en definitiva, saborear el Mediterráneo y siglos de tradición en cada plato. Y tú, ¿por dónde empiezas: por un xató o por una copa de malvasía?