El ejecutivo municipal atraviesa un momento de vulnerabilidad política que se hizo patente en la sesión plenaria extraordinaria celebrada recientemente. La convocatoria fue promovida por múltiples grupos con representación en el consistorio, incluyendo Junts per Sitges, el Partido Popular, Fets per Sitges y la edila Elena Alonso del Margalló.
La fragilidad de la posición del gobierno se debe al quiebre de los pactos que sustentaban la administración actual. Esta situación de minoría parlamentaria limita significativamente la capacidad del equipo de gobierno para impulsar iniciativas o aprobar presupuestos sin el apoyo de otras fuerzas políticas.
El debate ha puesto de manifiesto la complejidad de la governanza local en Sitges cuando no existe una mayoría estable. Los últimos meses de mandato se presentan como un periodo de negociación constante para sacar adelante la gestión municipal.